Posturología clínica

Ciencia que estudia y aborda terapéuticamente al sistema postural.

Este sistema es el que nos permite “mantenernos de pie” siendo necesario su óptimo funcionamiento para poder realizar correctamente las actividades deportivas, laborales y de la vida diaria. Este sistema actúa antes, durante y después de cualquier movimiento. Es un sistema automático, inconsciente.

El sistema postural está formado por el “procesador central” que es el cerebro. Los que proveen la información exteroceptiva (del exterior) y propioceptiva (desde el interior del cuerpo) son los captores posturales: el pie y el ojo son los más importantes.

La metodología postural es un medio único y eficaz que estudia las causas y no los efectos de una patología crónica. Nos basamos en un concepto de unidad e interrelación entre todos los sistemas del cuerpo, según el cual todos los sistemas trabajan conjuntamente, y por lo tanto los trastornos en un sistema pueden afectar al funcionamiento de los otros.

El sistema postural utiliza captores que tienen como función recoger todas las informaciones del medio que los envuelve. Estas informaciones pueden provenir del exterior (de los ojos o los pies, por ejemplo) o bien del interior (la boca, el oído interno, las vísceras, la piel o las emociones).

Gracias a la posturología clínica podemos detectar de manera temprana los condicionantes que afectan a los captores sensoriales que intervienen en la postura, preveniendo malos hábitos en el trabajo, esfuerzos innecesarios, etc… y aplicando medidas correctoras en función de la causa de la dolencia.

La metodología postural es un medio único y eficaz que estudia las causas y no los efectos de una patología crónica. Nos basamos en un concepto de unidad e interrelación entre todos los sistemas del cuerpo, según el cual todos los sistemas trabajan conjuntamente, y por lo tanto los trastornos en un sistema pueden afectar al funcionamiento de los otros.

El sistema postural utiliza captores que tienen como función recoger todas las informaciones del medio que los envuelve. Estas informaciones pueden provenir del exterior (de los ojos o los pies, por ejemplo) o bien del interior (la boca, el oído interno, las vísceras, la piel o las emociones).

Gracias a la posturología clínica podemos detectar de manera temprana los condicionantes que afectan a los captores sensoriales que intervienen en la postura, preveniendo malos hábitos en el trabajo, esfuerzos innecesarios, etc… y aplicando medidas correctoras en función de la causa de la dolencia.